jueves, 27 de febrero de 2014

Los retos del transporte sostenible en Europa

El representante de la Comisión Europea Antonio Tricas Aizpún explicó las nuevas propuestas de la Unión Europea para un transporte más sostenible durante la jornada celebrada ayer en el marco del proyecto Life “Biolca: Demostración de una herramienta para la evaluación y mejora de la sostenibilidad en el sector transporte”.


El paquete "Energía limpia para el Transporte”, el paquete sobre la "Movilidad Urbana" y el programa de Investigación e Innovación de la Unión Europea (UE) "Horizon 2020" constituyen las principales líneas de actuación que se barajan desde Bruselas en la actualidad para fomentar el transporte sostenible, de acuerdo con D. Antonio Tricas Aizpún, representante de la Unidad de Transporte Limpio y Transporte Urbano de la Comisión Europea, quien participó como ponente en la jornada celebrada ayer en Bilbao (País Vasco, España) para dar a conocer la herramienta Biolca.

El objetivo principal del proyecto Biolca es la demostración de una herramienta web que permita evaluar y mejorar la sostenibilidad en el sector transporte. Basada en la metodología de Análisis del Ciclo de Vida (ACV), Biolca permite analizar los impactos ambientales, económicos y sociales de diferentes combustibles. Financiado por la Comisión Europea, el proyecto está siendo desarrollado por las empresas Ekotek, Tecnalia, Gaiker, Cespa y Factor CO2 junto con el Ayuntamiento de Bilbao y Cespa.

La jornada contó también con la participación de D. Asier Abaunza, Concejal Delegado del Área de Circulación y Transportes del Ayuntamiento de Bilbao, quien centró su ponencia en la circulación y el transporte en el ámbito europeo y en la movilidad sostenible, aludiendo a los principales retos que actualmente se abordan desde las administraciones públicas en esta materia.

Asimismo, Ainara Tellaetxe, de Ekotek, y Javier Ríos, de Gaiker-IK4, presentaron la herramienta, centrándose en su software, metodología ACV y desarrollo y mejoras; mientras que Mikel González Vara, del Ayuntamiento de Bilbao; Andoni Ortega, de Cespa, y Juan Antonio Gascón, Ekotek expusieron dos casos prácticos en los que se está aplicando (Ayuntamiento de Bilbao y Cespa).


Posteriormente, se celebró una mesa redonda moderada por Iria Flavia Peñalva, Responsable de Proyectos de Factor CO2. En la misma, Ibon Galarraga, del Basque Centre for Climate Change (BC3); Antonio Caamaño, de la empresa Alsa; Carlos Pérez, de Gas Natural, y Gloria Etxebarria, del Ente Vasco de la Energía (EVE), aportaron su visión sobre el futuro del transporte sostenible. 

Y es que el transporte es responsable de aproximadamente una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de la UE. El transporte por carretera es el sector que ha mostrado el incremento más significativo de sus emisiones de CO2. Para lograr una reducción eficaz de las emisiones de GEI, el sector necesita cambios sustanciales que reduzcan su consumo de combustibles fósiles. La promoción de la eficiencia energética y combustibles alternativos para el transporte por carretera, particularmente, resulta vital.

De acuerdo con una evaluación del Comité de Opciones Científicas y Tecnológicas del Parlamento Europeo, los biocombustibles podrían ser una de las mejores opciones de reemplazo en el corto y medio plazo. Encontrar alternativas viables a la gasolina y el gasóleo para el transporte por carretera también reduciría los problemas de seguridad y el costo que se desprende de la actual dependencia del petróleo importado.

jueves, 20 de febrero de 2014

Los costes de la adaptación al cambio climático en Trinidad y Tobago

En el marco del proyecto “Análisis económico de la adaptación al cambio climático en Trinidad y Tobago” se han celebrado dos jornadas recientemente en el país caribeño, con el objetivo de presentar los primeros resultados del trabajo realizado.

Trinidad y Tobago está trabajando para adaptarse a las consecuencias del cambio climático. Y es que como parte del proyecto “Análisis económico de la adaptación al cambio climático en Trinidad y Tobago”, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y llevado a cabo con la colaboración de Factor CO2, la Universidad de las Indias Occidentales (UWI) y el Instituto de Hidraúlica Ambiental de Cantabria (IH Cantabria), se están desarrollando diversas propuestas para que el país pueda adaptarse de una manera coste-eficiente a los impactos derivados del cambio climático. Los primeros resultados se han presentado recientemente en dos jornadas celebradas en la capital del país, Puerto España.


Concretamente, el proyecto está destinado a cuantificar los costes económicos que supondría adaptarse a los efectos presentes y futuros del cambio climático en la región, trabajo que se está realizando bajo la metodología ECA Economía de la Adaptación al Clima (ECA, por sus siglas en inglés). Así, durante las jornadas se expusieron los riesgos y pérdidas que se calcula tendrán lugar en Trinidad y Tobago para, a continuación, dar a conocer las principales medidas de adaptación propuestas en el proyecto y su priorización de acuerdo con diferentes métodos de análisis. Además, se presentó la herramienta desarrollada para la toma de decisiones en relación con las diversas medidas coste-eficientes contempladas, demostrando su funcionamiento con un caso piloto.

De esta forma, se ofrece a los responsables de la política un catálogo analítico de medidas de adaptación, con un detallado análisis de los costes y beneficios asociados a su implantación.