lunes, 30 de septiembre de 2013

+Exportaciones/-CO2


¿Cuánto CO2 emite la producción de 1 kilogramo de bananas? ¿Y de un paquete de café? Pero, ¿y si solo se produce en un país tropical y se tiene que importar de allí, influye en su impacto ambiental? Con la idea de conocer la respuesta a este tipo de preguntas comenzó el proyecto “Más exportaciones y menos CO2”. 

Impulsado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) para el reforzamiento de las capacidades de gobiernos y exportadores de alimentos para adaptarse a los desafíos del cambio climático, Factor CO2, en colaboración con el Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo (SNV), fue seleccionada para medir la huella de carbono de ocho productos agrícolas de exportación provenientes de Colombia, Ecuador, Nicaragua y República Dominicana. Así, en cada país se trabajará con cinco empresas tipo por cada producto, repartidos de la siguiente forma:
  • Ecuador: aceite de palma y camarón
  • Colombia: stevia y uchuva
  • República Dominicana: banano y café
  •  Nicaragua: cacao y café


La idea principal de este proyecto es generar capacidades en las empresas participantes, con el fin de que las mismas realicen estas mediciones en el futuro. El trabajo a realizar también incluye eventos de difusión de resultados, involucrando a actores públicos y privados, con el propósito de incidir en los mismos y promover un ambiente más favorable para aprovechar estas nuevas oportunidades y mejorar la competitividad de los productos de exportación. De esta forma, se puede generar un conocimiento sobre el término “huella de carbono” tanto a nivel público como privado, para poder aprovecharlo a la hora de realizar las exportaciones de éstos y otros productos a países donde el mercado demande bienes producidos de manera responsable con el medio ambiente.

A día de hoy, se están finalizando los cálculos de la huella de carbono para cada producto, trabajando con las empresas participantes en la recolección de los datos pertinentes. De esta forma, se han definido los alcances para cada tipo de producto y los datos necesarios para el cálculo de acuerdo con la Publicly Available Specification 2050, norma utilizada para el cálculo:

Para un producto agro-ganadero:


Para un producto transformado:


Y para un producto final distribuido en un espacio comercial:


Una vez se tengan los resultados – cálculo y plan de reducción - de cada país, se realizarán una serie de seminarios en cada uno de ellos a finales de año. De esta forma, se cumplirá uno de los hitos del proyecto, que no es otro que dar a conocer a otras empresas que no hayan participado en el mismo las posibilidades que pueden obtenerse a partir del cálculo de este indicador. Así estarán preparadas para las iniciativas que ya están en marcha, como el Mandatory Carbon Reporting de Reino Unido, que obliga a todas las empresas del London Stock Exchange a publicar los resultados del cálculo de su huella de carbono; o las que vendrán en el futuro. Pero eso sí, siempre con el objetivo de reducir las emisiones de su impacto ambiental.

La huella de carbono es la cantidad de gases de efecto invernadero (GEI) emitidos a lo largo del ciclo de vida de un producto, servicio, organización o evento. El inventario organizacional se utiliza para su introducción en diferentes reportes corporativos, como la Responsabilidad Social Corporativa, o para indicadores de sostenibilidad como el Carbon Disclosure Project o el Dow Jones Sustainability Index, entre otros. El etiquetado de la huella de carbono de producto, en cambio, se utiliza más para comunicar el impacto de dicho producto a los consumidores o al siguiente eslabón en la cadena de valor.

Artículo de Asier Sopelana, Business Developer y responsable del área de proyección de emisiones y huella de carbono de Factor CO2, para la revista Energética XXI.