Las grandes compañías siempre han representado grandes obras. Parecía una obra genial: con la firma del Protocolo de Kioto se había creado un inicio magistral, pero nada más lejos de la realidad. Sin embargo… ¿afecta esto directamente a nuestra compañía de barrio? Al fin y al cabo, nosotros nunca actuaremos en grandes teatros.
En los pueblos y ciudades encontramos dos personajes secundarios: el político y el técnico municipal, el que tiene cuatro años para ver los resultados de sus proyectos y el que tiene toda una vida. Entre ambos han de alcanzar una cohesión que les permita desarrollar proyectos que lleguen a la ciudadanía, el personaje principal de la obra en cuestión. Y aquí es cuando entra en escena el figurante, la consultora de turno que está interesada tanto en los proyectos de cuatro años, como en los que pueden conllevar toda una vida. Lo cierto es que, teniendo en cuenta las obras que he podido presenciar, es una compañía que trabaja bastante bien y que, generalmente, se suele encontrar siempre con el mismo obstáculo: ¿cómo hacer que el personaje principal no pase a ser un personaje secundario? Este suele resultar un camino difícil.
Muchas veces hablamos de sensibilización, cambio de hábitos, y últimamente hemos llegado al término de corresponsabilización; también hablamos de distintos públicos objetivo: los preocupados, los no preocupados, los activos, los inactivos, etc. Sin embargo, entre toda esta vorágine de términos mi conclusión es muy simple: son sólo unos pocos los ciudadanos que hacen su papel de personaje principal en los municipios Por ello, aprovecho este post para animar a las personas que lo lean, (preocupados, no preocupados, sensibilizados, no sensibilizados, corresponsabilizados, no corresponsabiizados, etc.) a participar activamente en el cuidado del medio ambiente empezando por el municipio propio y apoyando las acciones que su Ayuntamiento se encarga de promover. ¡Ejerce tu papel de personaje principal y actúa contra el cambio climático! Es la única forma de poder representar realmente esta obra magistral.
María Jesús Muñoz
Factor CO2
Gran metáfora y un precioso video. Como dices es hora de que todos nos pongamos las pilas.
ResponderEliminarEs interesante lo que comentas. Además, no pasa sólo en la esfera más local, ni siquiera sólo en la esfera pública o en temas ambientales. Aquí y en todos los lugares es difícil implicarse, hace falta tiempo y compromiso. Lo que no es difícil es quejarse y decir que las cosas están mal y que se deberían haber hecho de otra forma.
ResponderEliminarPero no quiero ser catastrofista. Como dijeron en el último documental que ví, el ser humano no dejará nunca de sorprender. Imagino que tarde o temprano también se podrá aplicar al medio ambiente y al cambio climático.