viernes, 31 de mayo de 2013

“Blue Carbon: propuestas para preservar el carbono azul”


Con motivo de la reciente presentación del informe “Blue Carbon: propuestas para preservar el carbono azul” realizado por Factor CO2, entrevistamos a María Jesús Muñoz, responsable del área de sumideros de Factor CO2 y coautora del informe.

“Blue Carbon: propuestas para preservar el carbono azul” es una propuesta planteada por Factor CO2 para promover la conservación de los ecosistemas marinos de una manera coste-eficiente mediante los mercados de carbono, que explica cómo estos pueden ayudar a proteger los ecosistemas marinos.

¿A qué hace referencia el término “Blue Carbon” o “carbono azul”? ¿Por qué es importante preservar su conservación?

El término “carbono azul” hace referencia al carbono absorbido y retenido por parte de ecosistemas marinos, especialmente las praderas oceánicas, los manglares o las marismas. El papel que juegan estos ecosistemas amenazados en el ciclo del carbono a nivel global es muy relevante y deben buscarse mecanismos para asegurar su protección, ya que la capacidad del océano de secuestrar el carbono atmosférico está viéndose afectada por los importantes efectos que el cambio provoca en dichos ecosistemas.

De hecho, hasta cinco agencias de Naciones Unidas han alertado de que el 60% de los principales ecosistemas marinos ha sido degradado o está siendo utilizado de manera no sostenible. Desde 1980, casi el 20% del área cubierta por manglares ha desaparecido, al igual que el 29% del área total cubierta por zosteras marinas y una tasa similar ha sido estimada para las marismas de marea. Pero no solo su área se ve reducida, sino que la acidificación de los océanos reduce la capacidad de capturar CO2 en las zonas supervivientes, especialmente en los ecosistemas de praderas oceánicas.

¿Qué papel juegan estos ecosistemas amenazados en el ciclo del carbono a nivel global?

Los manglares, las marismas de marea y praderas oceánicas han demostrado ser capaces de almacenar grandes cantidades de carbono y por amplios periodos de tiempo, de hasta milenios. A pesar de su escasa extensión relativa, constituyen uno de los sumideros de carbono más eficientes de la biosfera, reteniendo CO2 en los sedimentos de los océanos.

De hecho, estos ecosistemas son especialmente eficientes en la absorción de carbono, ya que su capacidad de secuestrarlo es hasta 180 veces superior a la del mar abierto. En la actualidad, cubren menos del 0,2% de todo el lecho marino, pero contribuyen en más del 50% al carbono capturado por todos los organismos fotosintéticos en el globo. Por ello, son zonas críticas para la biodiversidad biológica y, además, aportan innumerables servicios a la sociedad.

Como sabemos, las tierras forestales también actúan como sumideros de carbono, ya que absorben CO2 de la atmósfera y lo almacenan por largos periodos de tiempo. ¿Qué características tienen los sumideros marinos en comparación con los terrestres?

La tasa media de secuestro de carbono para las praderas oceánicas se sitúa en alrede­dor de 4,4 tCO2/ha/año, para marismas de marea en 8 tCO2/ha/año, y para manglares en 6,3 tCO2/ha/año. Ahora bien, las tasas anuales de secuestro de carbono para estos tres ecosistemas son bien diferentes y varían según las condi­ciones locales.

Estas tasas de secuestro anual de carbono son de dos a cuatro veces superiores a las de los bosques tropicales maduros y se encuentran bajo una amenaza mayor, por lo que resultan necesarias medidas de gestión y conservación que aseguren y mejoren su capacidad como sumideros.

¿A qué amenazas tienen que hacer frente estos ecosistemas marinos en la actualidad?

Las principales amenazas para estos ecosistemas radican en la expansión y el desarrollo de los asentamientos humanos costeros para permitir la creación de cultivos, y el desarrollo de infraestructuras industriales y de comunicación.

Cuando estos hábitats son destruidos, el CO2 que fue almacenado durante milenios en los sedimentos comienza a ser liberado a la atmósfera, constituyendo una fuente de emisión. La necesidad de manejo de los ecosistemas costeros por su valor en términos de carbono es cada vez más evidente pero, además, se generan importantes co-beneficios ambientales y sociales al reducir su degradación y promover su restauración y un manejo sostenible.

Por ello, si la tasa de destrucción de los hábitats costeros marinos continúa al ritmo actual y no se toman medidas severas de conservación y manejo, no solo afectará a la capacidad de los océanos de hacer frente al cambio climático, sino que tendrá importantes impactos negativos sobre los servicios ambientales y socioeconómicos que estos ecosistemas ofrecen.

 En nuestro entorno, destaca la importancia de las fanerógamas marinas y, en particular, de las praderas de Posidonia oceanica. ¿Qué mecanismos podrían buscarse para asegurar su protección?

En primer lugar, los esfuerzos de los países deben comenzar por una protección eficaz e inmediata de los ecosistemas costeros mediante la implementación de acciones directas de protección de costas. Se trata de poner en marcha políticas encaminadas a regular las actividades humanas que dañan los ecosistemas costeros para ayudar a incrementar su capacidad de captar CO2 y de suministrar servicios ambientales, oportunidades de empleo y seguridad alimentaria y desarrollo.

Estas iniciativas ya han comenzado a desarrollarse en varios países, especialmente en países de la Unión Europea y en Estados Unidos, pero existe una necesidad urgente de ir más allá, de implementar proyectos locales y regionales concretos de restauración, mejora y mantenimiento de los sumideros Blue Carbon que ayuden a los Estados a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) al tiempo que protegen los servicios y recursos que estos aportan.

Además, los mercados de carbono podrían contribuir a alcanzar estos objetivos de conservación, permitiendo que actividades concretas de manejo sostenible y restauración en ecosistemas costeros formen parte de los mercados voluntarios. Actualmente, el marco político intergubernamental a este efecto no ha sido desarrollado.

¿En qué consiste concretamente la propuesta de Factor CO2?

Debe trabajarse a varios niveles. En primer lugar, a nivel institucional para dotar de una metodología de contabilización que permita reflejar de forma estandarizada la capacidad de absorción de estos ecosistemas y establecer herramientas para su consideración en el marco de los objetivos nacionales. En segundo lugar, a nivel económico, para la inclusión en los esquemas de mercados de carbono voluntarios existentes para incentivar su conservación.


lunes, 29 de abril de 2013

El Cambio Climático y el Impacto en los Negocios


En estos tiempos en los que la crisis económica copa las portadas de los grandes medios de comunicación, la información que se publica sobre acciones contra el cambio climático proviene, cada vez más, de organizaciones privadas. A primera vista, parece sorprendente que las empresas, que en el imaginario popular están enfrentadas con la protección del medio ambiente, sigan llevando a cabo medidas en el contexto en el que los poderes públicos, muy especialmente en Europa, apenas pueden sacar la cabeza del agua, enfrascados en la gestión de los presupuestos. Sin embargo, estas iniciativas son herederas de una tradición de más de diez años de elaboración de acciones y estrategias.

Así las cosas, algunas empresas se han convertido en agentes tractores a la hora de luchar contra el cambio climático. Tradicionalmente se distinguen dos grandes líneas de actuación que, en un lenguaje algo confuso pero ya asentado, se denominan mitigación y adaptación. Por “mitigación” nos referimos a las acciones a través de las cuales las organizaciones adoptan compromisos de reducción de consumos energéticos y emisiones, bien sea por objetivos puramente empresariales o de responsabilidad social. Por “adaptación”, sin embargo, hacemos alusión a cómo las organizaciones comprenden los riesgos y oportunidades derivadas de los impactos esperados del cambio climático (por ejemplo, aumento de temperaturas, descenso de precipitaciones o aumento de eventos extremos).


Compromisos de Reducción

Dentro del primer flanco (mitigación), en los últimos tiempos, ha nacido un número creciente de iniciativas que involucran a las compañías más comprometidas. Entre ellas, se destacan algunas como el Carbon Disclosure Project que, desde hace una década, publica un informe anual recopilando los datos ofrecidos por las principales multinacionales en relación con sus actuaciones para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Hay proyectos verdaderamente ambiciosos, que van más allá de la imaginación de los grandes gurús o negociadores internacionales. En este sentido, uno de los esfuerzos más radicales y profundos ante el cambio climático es, sin dua, la neutralidad en emisiones. Se trata de reducir al máximo las propias emisiones de gases de efecto invernadero y compensar, si es necesario, las emisiones remanentes fomentando la realización de proyectos en otros lugares. La compensación parte de la premisa de que el cambio climático es un problema global y, por tanto, es indiferente reducir las emisiones en un punto u otro del Planeta. Este tipo de iniciativas, hasta ahora, se habían centrado sobre todo en eventos y productos, pero cada vez se están extendiendo más a organizaciones completas.

En cualquier caso, es importante ser precavidos con todo aquel que afirma ser “neutro en emisiones” y comprobar que no se trata de una mera estrategia de marketing. Para evitar este tipo de problemas, nació en 2010 la Norma PAS 2060 de neutralidad en carbono. Aún hay pocas empresas certificadas mediante la misma, aunque cada vez despierta más interés y su uso es más frecuente cuando se trata de eventos y publicaciones.

Algo verdaderamente relevante es que todas estas iniciativas, por su propia naturaleza voluntarias, se han configurado, en buena medida, al margen de la negociación internacional de cambio climático; por lo que no se han visto tan afectadas por la laxitud y la falta de acuerdo de los grandes países en la arena mundial, que ahora paraliza el mundo de la acción pública contra el calentamiento global.

Evidentemente, no se debe pasar por alto que, tras estas acciones, existen también razones de interés empresarial, tales como responder a las demandas de los consumidores o lograr ahorros asociados a la reducción de emisiones y al aumento de la eficiencia en la producción. El cambio climático es un reto estratégico para un importante número de empresas privadas en el mundo.


Adaptándose a un Mundo en Cambio

Algo más tardíamente, las empresas están comenzando a ocuparse del segundo flanco al que nos referíamos: la adaptación al cambio climático. Comienza a ser evidente la relevancia que los impactos del cambio climático tienen en ciertos sectores. Los más activos son las aseguradoras y el sector financiero, la construcción y las infraestructuras, pero también otros múltiples como el turismo, la agricultura y ganadería  o la energía.

La palabra clave en esta línea de trabajo es “vulnerabilidad”. A través de los análisis de vulnerabilidad las organizaciones comprenden de qué manera el cambio climático va a influir en ellos o en su mercado. Es importante, dentro de este proceso, analizar la cadena de valor del sector y no sólo los impactos más directos sobre sus activos. El cambio climático nos encamina hacia un mundo distinto, donde la gestión de riesgos climáticos será más compleja y las materias primas, el agua o la energía podrían ser más escasas, lo que implicaría mayor competencia por su control.

Buena parte de los impactos ya está siendo considerada de manera cotidiana dentro del funcionamiento normal de las organizaciones (lo que se denomina “adaptación autónoma”), pero en este tipo de análisis aparecen casi siempre consecuencias desconocidas y de relevancia estratégica. En muchas ocasiones, también son relevantes las oportunidades que aparecen, como la atención a mayores demandas pico de climatización en el sector eléctrico, el uso de nuevas especies vegetales mejor adaptadas a nuevas condiciones para la agricultura o el reforzamiento de infraestructuras para la construcción, entre otros muchos. En este sentido, también los sectores asegurador y de tecnologías de la información están comenzando a introducir soluciones para organizaciones públicas o privadas.


Concluyendo

Es indudable que, tanto por razones de estrategia empresarial como de responsabilidad, las organizaciones privadas están comenzando a asumir un rol protagonista en la gestión del cambio climático. A través de su compromiso para reducir emisiones y analizando las consecuencias que puede tener para ellas, se están desarrollando múltiples iniciativas, muchas de ellas de naturaleza global.

Que estas iniciativas sigan gozando de buena salud dependerá de numerosas variables. Entre ellas, el renacimiento de la acción pública o la mejoría económica de los países desarrollados, se encuentran entre las más relevantes. Sin embargo, también es esencial el punto de vista y la reacción de la ciudadanía. Ésta, al margen de su propia responsabilidad, es en último término la consumidora de los productos y servicios que ofrecen las compañías involucradas contra el cambio climático. Sus respuestas y actitudes serán básicas para lograr que estos movimientos empresariales se consoliden y expandan.

Artículo de Kepa Solaun, socio y Director General de Factor CO2, para la publicación digital EVOLUCIÓN, del Instituto Argentino de Responsabilidad Social Empresaria (IARSE).

martes, 2 de abril de 2013

Factor CO2 participates in a Low Carbon Cities Workshop in Bangkok

Factor CO2 was invited by the Asian Institute of Technology (AIT) to participate actively in the event titled Towards Low Carbon Cities: Experience Sharing Workshop held in Bangkok (Thailand) on 11th and 12th February. This workshop was carried out under the project Action towards resource-efficient and Low Carbon Cities in Asia and was conducted by AIT and ADEME (French Environment & Energy Management Agency).

Sergi Bosque, the Representative for Asia and the Pacific on behalf Factor CO2, presented a communication regarding the City case studies in the EU and Latin-American context about Low Carbon Strategies.
More than 40 people attended to the event and the organizations profiles were quiet diverse: local and national governments and institutions, Multilateral Development Banks, United Nations Agencies, NGOs, universities and research centers, as well as private companies.


The workshop was held in Bangkok and was divided in two different sessions in separate days. The first day of the workshop, the speakers were focused on providing answers and solutions regarding climate change mitigation and adaptation in a city level. In that context, organizations such as UNESCAP, ICLEI Southeast Asia, Stockholm Environmental Institute (SEI), besides Factor CO2, shared the Low Carbon Strategies experiences from Asia, Europe and Latin-America. On the other hand, institutions such as the Japan International Cooperation Agency (JICA), the Greater Mekong Subregion-Environment Operations Center from the Asian Development Bank (GMS-EOC) and the Delegation of the EU to Thailand explained to the audience the opportunities for funding in order to develop Low Carbon Strategies within the Asian context.
The second day was focused on practical sessions where the municipalities involved in the project could shared their own currently experiences reagarind Low Carbon Strategies with the attendees of the workshop. Moreover, the cities involved in the project - that covered the countries of Thailand, Vietnam, Sri Lanka and Lao PDR - could also proposed new ideas for future projects in their cities that were being discussed among the participants in the event. 

Sergi Bosque
Factor CO2

lunes, 4 de marzo de 2013

Jornada de apertura del Proyecto INDUFOOD


El pasado 12 de febrero se celebró en la sede de ANFACO-CECOPESCA, en Galicia, la jornada de puesta en marcha del proyecto INDUFOOD, en la que Factor CO2 ha participado. El principal objetivo del proyecto INDUFOOD es reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), por lo que en la jornada se le dio gran importancia a la huella de carbono.

En lo que a esto se refiere, Asier Sopelana, Responsable de Proyectos  de Factor CO2, expuso que la huella de carbono se puede definir como una fotografía de las emisiones de CO2 y de otros gases de efecto invernadero causadas directa o indirectamente por un individuo, organización, evento o producto en un periodo de tiempo determinado. Su cálculo presenta múltiples beneficios medioambientales, además de beneficios en términos de marketing.


También se hablaron de las diversas metodologías para el cálculo de huella de carbono, tanto de producto como de organización, entre las que destacan la PAS 2050:2011 y la GHG Protocol. Se comentó que está desarrollada una metodología específica para el cálculo de la huella de carbono de productos alimenticios de origen acuático: la PAS 2050-2:2012. En cuanto al enfoque que se puede emplear a la hora de calcular la huella de carbono de un producto, se puede elegir el enfoque "de la cuna a la puerta”, donde se incluyen las emisiones de los procesos aguas arriba y el proceso núcleo, o el enfoque "de la cuna a la tumba”, donde además se incluyen las emisiones de los procesos aguas abajo y la fase de fin de uso del producto.

La jornada fue presentada por Juan Manuel Vieites Baptista de Sousa, Secretario General de ANFACO-CECOPESCA, quien destacó que la industria demanda nuevas tecnologías que permitan procesos productivos más eficientes y respetuosos con el medio ambiente. La jornada también contó con la presencia de Emérito Freire Sambade, Director del Departamento de Energía y Planificación Energética del INEGA, que presentó los datos de consumo energético de los últimos años en España y en Galicia.

A continuación, Francisco Pérez Sabín, Responsable de la división de Ingeniería de los procesos y eficiencia Energética de ANFACO-CECOPESCA, explicó en qué consiste la convocatoria LIFE, cómo tramitar la solicitud y los porcentajes de éxito de los proyectos. Francisco Sabín presentó el proyecto INDUFOOD como caso de éxito en la solicitud de un proyecto LIFE. Destacó la importancia medioambiental del proyecto, resaltando que entre sus principales objetivos se encuentran:

  • Reducir las emisiones de GEI en los procesos térmicos de la industria alimentaria.
  • Contribuir al cumplimiento de los compromisos de la UE en virtud al Protocolo de Kioto y el plan 20-20-20.
  • Desarrollar una tecnología de baja emisión de carbono.
  • Aumentar la eficiencia energética de los procesos productivos.
  • Posibilitar el uso de las energías más respetuosas con el medio ambiente en los procesos térmicos.
  • Realizar una pequeña herramienta para el cálculo de la huella de carbono de los procesos térmicos de la Planta Piloto y de los sistemas desarrollados.


Por otro lado, Marcos Campo, Director de I+D+i de HERMASA, expuso los principales consumos energéticos del sector alimentación y los diferentes tipos de sistemas de esterilización que existen. La parte más técnica de la jornada la expuso Carles Doménech, de GH Electrotermia, quien explicó qué es y cuáles son las ventajas de la tecnología de la inducción electromagnética. El calentamiento por inducción es un proceso que se utiliza para endurecer, unir o ablandar metales u otros materiales conductivos. En procesos modernos de fabricación, el calentamiento por inducción ofrece una atractiva combinación de velocidad, consistencia, control y eficiencia energética. 

Entre los beneficios del calentamiento por inducción destaca la productividad máxima, la eficiencia energética, el control y automatización del proceso, la calidad del producto y la energía verde. Además, la inducción es un proceso limpio y no contaminante que ayuda a proteger el medio ambiente y mejora las condiciones de trabajo para los empleados.

Dentro del proceso núcleo del sector conservero se producen emisiones notables de GEI asociadas al consumo eléctrico y al consumo térmico. Actualmente, en la industria conservera la producción de energía térmica se realiza mediante la combustión en calderas de vapor de combustibles fósiles, fuelóleo principalmente. Esta energía térmica se emplea especialmente en las etapas de cocción y esterilización. Actualmente se está estudiando la posibilidad de producir dicha energía térmica a través de la tecnología de la inducción. En una primera aproximación realizada del cálculo de la huella de carbono del proceso conservero considerando la tecnología actual se han calculado unas emisiones de 0,122 t CO2e/t producto producido asociadas al consumo eléctrico y unas emisiones de 0,430 t CO2e/t producto producido asociadas al uso de combustibles fósiles.

Teniendo en cuenta los resultados obtenidos se puede afirmar que el uso de una tecnología de calentamiento alternativa, como la basada en el calentamiento por inducción, puede reducir significativamente las emisiones de GEI del sector conservero, dado que se evitarían las emisiones asociadas a la combustión de combustibles fósiles en fuentes fijas. A lo largo del desarrollo del presente proyecto se calculará la huella de carbono de todo el proceso productivo, con la tecnología presente y la futura, y de este modo se podrá cuantificar el impacto del cambio del sistema térmico en las emisiones de GEI.


www.indufood.org

jueves, 31 de enero de 2013

Gotzone Artabe, directora de Gestión Medioambiental de EROSKI. "Somos el primer supermercado de Europa que obtiene la certificación de la ISO 50001"


La implantación del sistema de gestión energética ISO 50001 permite establecer los sistemas y procesos necesarios para mejorar el rendimiento y la eficiencia energética, así como el uso y consumo de energía de cualquier organización. A través del seguimiento y control, este sistema apuesta por la mejora continua del aprovechamiento de energías renovables o excedentarias, así como del ahorro de energía y  la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Consciente de esta oportunidad, EROSKI, de la mano de Factor CO2 como asistencia técnica, decidió embarcarse en el proceso de implantación y certificación del sistema ISO 50001 en su Tienda Cero Emisiones de Oñati (Guipuzkoa).

Hablamos con Gotzone Artabe, directora de Gestión Medioambiental de EROSKI, para conocer de primera mano cuáles son sus impresiones respecto a este proyecto y cómo encaja dentro del concepto Cero Emisiones de EROSKI Oñati.


¿Podrías explicarnos en qué consiste la Tienda Cero Emisiones de EROSKI en Oñati?
Es un proyecto basado en el concepto de impulsar una tienda totalmente sostenible desde su construcción. Para ello se han utilizado criterios de construcción sostenibles, soluciones energéticas innovadoras y eficientes, uso de energías renovables y un sistema de gestión de residuos basado en el reciclaje y la valorización.

¿Conocíais el sistema de gestión energética ISO 50001 antes de empezar a trabajar en el proyecto Cero Emisiones?
La verdad es que no. En EROSKI conocemos y utilizamos desde hace tiempo otros sistemas de gestión de la calidad y medioambientales pero esta es una norma muy reciente y con el apoyo del equipo de Factor CO2 empezamos a barajar su implantación en Oñati.

Si, en un principio, no conocíais este sistema, ¿qué llevó a EROSKI a embarcarse en su implantación?
La Tienda Cero Emisiones, con una reducción de hasta un 65% de emisiones de CO2 respecto a una tienda convencional y la compensación del resto de las emisiones mediante la compra de energía verde, se ha convertido ya en un referente a nivel nacional y europeo. Es tal el valor medioambiental del nuevo supermercado que, de la mano de Factor CO2, valoramos la gestión energética a través de la ISO 50001 como un reconocimiento, junto con la certificación BREEAM de construcción sostenible.

Gracias a la ISO 50001, podemos controlar y verificar de manera sistemática que todos los cálculos realizados en la fase de proyecto en cuanto a uso y consumo energético de los distintos sistemas se cumple en el día a día, dándonos además las herramientas para solventar cualquier anomalía adecuadamente desde el punto de vista de gestión.

Por otro lado, nuestra idea es seguir mejorando nuestro proyecto, introduciendo nuevos sistemas y soluciones cuando sea adecuado y económicamente posible. De nuevo la ISO implantada será una de las herramientas que nos permita decidir qué opciones son las más adecuadas en el futuro.


Tras haber finalizado la implantación y una vez obtenida la certificación, ¿qué crees que es lo más destacado que os ha enseñado la realización de este proyecto?
Desde un punto de vista general, hemos aprendido la importancia de involucrar en la gestión energética a todas y cada una de las personas relacionadas con EROSKI Oñati. Más en concreto, nos ha hecho darnos cuenta de que todos nosotros, desde nuestra área de trabajo, podemos hacer algo para mejorar la gestión energética.

Por último, ¿en qué sentido seguiréis trabajando para mejorar vuestra gestión de la energía?
El hecho de obtener la certificación de la ISO 50001 ya es un hito que nos convierte en pioneros, al ser el primer supermercado en Europa en conseguir esta certificación. Ahora se abre un nuevo capítulo del proyecto, en estos momentos estamos trabajando en nuevas ideas que nos ayuden a conseguir, por medio de este sistema que hemos implantado, una mejora continua en el uso de la energía. Además, procuraremos introducir este nuevo concepto de gestión en otras tiendas e intentaremos implicar a todos los que intervienen en la cadena de valor, desde proveedores hasta clientes.



viernes, 28 de diciembre de 2012

Proyectos Clima 2012

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha anunciado recientemente la apertura de la fase de ejecución de los proyectos seleccionados de la primera convocatoria de los Proyectos Clima piloto, después de dar a conocer el listado con los 40 proyectos escogidos entre un total de 194 presentados. Esta iniciativa, que promueve el Ministerio a través del Fondo de Carbono FES-CO2, tiene como objetivo apoyar a los proyectos que desarrollen su actividad bajo un sistema bajo en carbono, para contribuir a cumplir con los objetivos internacionales de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Los Proyectos Clima, cuya primera convocatoria piloto se puso en marcha en mayo de 2012, cumplen varias características y requisitos como el estar ubicados en España y proceder de instalaciones y sectores no sujetos al régimen de comercio de derechos de emisión. También deben ser medibles y verificables, de manera que sus emisiones puedan reflejarse en el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero.

Además, entre ellos, han primado los pertenecientes a los “sectores difusos” (como transporte, viviendas, residuos o agricultura, entre otros), que no están sujetos al régimen europeo de comercio de derechos de emisión, para así dar prioridad a la adquisición de reducciones verificadas de emisiones provenientes de dichos sectores.


El Fondo de Carbono FES-CO2, como herramienta de financiación climática, fue concebido para apoyar el desarrollo de actividades bajas en carbono, ofreciendo apoyo al sector privado que apueste por el desarrollo de tecnologías limpias que contribuyan a la mitigación del cambio climático. Respecto a los Proyectos Clima seleccionados, el Fondo adquirirá y gestionará los créditos de reducción generados por estas actividades, asegurando de esta forma la viabilidad económica y la puesta en marcha de los mismos y contribuyendo al cumplimiento de los compromisos asumidos por España de reducciones de GEI. Los proyectos, por su parte, deberán realizar un seguimiento y medición de las reducciones conseguidas de acuerdo al manual de verificación, parámetros y metodologías de cálculo y seguimiento desarrolladas por el propio Fondo.

El pasado 30 de noviembre el secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos, quien también preside el Consejo Rector del Fondo de Carbono, presentó el resultado de esta primera convocatoria piloto de Proyectos Clima. Poco después, el Ministerio anunciaba la intención de realizar una segunda convocatoria a principios de 2013. 

En definitiva, estamos asistiendo a la puesta en marcha de esta iniciativa que pretende impulsar la transformación del sistema productivo español hacia un modelo bajo en carbono que, a su vez, motiva y hace partícipe al sector privado de las medidas de reducción de emisiones de GEI y de mitigación del cambio climático en España.

Más información disponible en la página web del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente: www.magrama.gob.es. El listado de los Proyectos Clima piloto seleccionados puede descargarse pinchando aquí.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Iñaki Sainz, responsable de MIBA S COOP. “Hemos obtenido la verificación de la huella de carbono del pienso de vacuno de leche y es un hito que nos convierte en pioneros en el sector”


El cálculo de la huella de carbono, que permite conocer las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al ciclo de vida de un producto o servicio, se está extendiendo rápidamente en el sector agroalimentario y muchas empresas incluyen este dato en sus etiquetas.

Consciente de esta realidad, la cooperativa MIBA S COOP, especializada en la fabricación y suministro de piensos, cereales y forrajes, decidió embarcarse en el cálculo de la huella de carbono ligada a la producción de piensos. Esta huella, para cuyo cálculo se ha contado con Factor CO2 como asistencia técnica, acaba de ser certificada por un verificador externo.

Hablamos con Iñaki Sainz, responsable de MIBA S COOP., para conocer de primera mano cuáles son sus impresiones respecto a este proyecto, así como los pasos que pretenden dar en el futuro en este sentido.

¿Conocíais el concepto de “huella de carbono” antes de empezar a trabajar en el proyecto?
La verdad es que no. El proceso, tanto a la hora de de entender el concepto, como al pensar en lo que era conveniente profundizar en el mismo, ha sido gradual.

Si, en un principio, no conocías este concepto, ¿qué llevó a MIBA S COOP a embarcarse en una iniciativa como esta?                                                                                                                                    
Todo comenzó desde la curiosidad. MIBA S COOP es líder en su entorno como fabricante de piensos y servicios relacionados con la nutrición animal y siempre estamos atentos a detectar y conocer todo aquello que es novedoso y ayuda a mejorar nuestra actividad. En este sentido, fuimos una de las primeras fábricas de piensos en implantar la norma ISO 9002 de calidad. 

La cada vez más divulgada relación entre las emisiones de gases de efecto invernadero y la ganadería de vacuno de leche, nos hizo pensar que este era un tema que debíamos abordar. Así, indagamos al respecto y un contacto casual con Factor CO2, nos animó a pensar que podíamos desarrollar este proyecto.

Además del cálculo de la huella de carbono de los piensos, esta iniciativa ha formado parte de un proyecto más grande denominado “Optimización de las cadenas de valor en el sector agroalimentario: análisis de ciclo de vida y huella de carbono”, mediante la que se ha calculado la huella de carbono de la leche y del yogur. ¿Cómo ha sido este proceso colaborativo?
Hemos ido gestando un grupo de trabajo con entidades interesadas en su desarrollo y, mediante una puesta en común de los aspectos relacionados con el tema, hemos dado forma al proyecto.

Tras haber finalizado, ¿qué crees que es lo más destacado que os ha enseñado la realización de este proyecto?
Desde un punto de vista general, hemos aprendido a colaborar, y, más en concreto, nos ha hecho darnos cuenta de que todos y cada uno de nosotros, desde nuestra área de trabajo, podemos hacer algo para concienciar a nuestro entorno de que el tema de la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero es importante y se debe actuar al respecto.

Por último, y hablando de actuar, ¿en qué sentido seguiréis trabajando para reducir vuestra huella?
Como comentabas al principio, ya hemos obtenido la verificación de la huella de carbono de un kilo de pienso de vacuno de leche y es un hito que nos convierte en pioneros en el sector. Ahora se abre un nuevo capítulo del proyecto. Procuraremos introducir este nuevo concepto en nuestra gestión, a la hora de tomar decisiones, e intentaremos implicar a todos los que intervienen en la cadena de valor, desde proveedores hasta clientes.

En estos momentos, estamos trabajando en nuevas ideas que tengan conexión con este proyecto y nos ayuden a reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero. No hay una meta, sino nuevos hitos a establecer y alcanzar.